Recreación histórica de los Sitios de Zaragoza


Las tropas napoleónicas tratarán, una vez más, de tomar Zaragoza. La ciudad será escenario de la espectacular recreación histórica de Los Sitios de Zaragoza. Las calles se llenarán de uniformes de la Guerra de la Independencia, de olor a pólvora y del sonido de los cañonazos. Un espectáculo digno de verse que nos recordará uno de los momentos más trascendentales de la historia de nuestra ciudad.
Los Sitios de Zaragoza fueron momentos cruciales en la Guerra de la Independencia Española y destacan por resistencia de la población civil contra las fuerzas francesas. Así, se han convertido en un símbolo del valor, defensa de la libertad y del espíritu de lucha del pueblo español que se conmemora y recuerda con la representación de los momentos clave de la resistencia zaragozana.

¿Qué actividades hay durante la recreación de los sitios?
Aunque las actividades específicas pueden variar de un año a otro estas son algunas de las actividades que se realizan:
Desfiles históricos con personas vestidas con trajes de época, tanto militares como civiles
Escenificaciones históricas como batallas, enfrentamientos y momentos de resistencia.
Mercados y ferias que imitan el estilo de vida de la época, ofreciendo productos, alimentos y artesanías que reflejan la vida cotidiana de aquel período histórico.
Actividades culturales y recreativas sobre la historia de los Sitios y su contexto.
Actos conmemorativos: Se realizan ceremonias y actos formales para rendir homenaje a los héroes y víctimas de los Sitios.
¿Cuándo se celebran recreaciones de Los Sitios en Zaragoza?
En 2009, 2013, 2015, 2018, 2020 y 2022 se realizaron recreaciones de los Sitios en Zaragoza.
¿Quién participa en la recreación de Los Sitios?
400 personas, pertenecientes a 37 asociaciones, recrearán algunos de los principales momentos de Los Sitios, portando uniformes, con réplicas exactas de los trajes de la época, de las armas y banderas.
Para la realización de las recreaciones de Los Sitios, el Ayuntamiento de Zaragoza cuenta con la colaboración de la Asociación Voluntarios de Aragón, y el respaldo de la Asociación Napoleónica Española (ANE). La Asociación Histórico Cultural Voluntarios de Aragón ha reunido a 400 soldados de 29 asociaciones y venidos de toda España (Zaragoza, Gerona, Madrid, Bailén, Valencia, Tarragona, Asturias, etc.) y Europa (Francia, Holanda, Polonia y Rusia). 4 cañones, 100 kilos de pólvora y varios caballos. Todos los participantes portarán réplicas exactas de los uniformes, armamentos y equipos originales, cuidadas hasta el mínimo detalle.

¿Qué son los sitios de Zaragoza?
Los Sitios de Zaragoza son los asedios que sufrió la ciudad en la Guerra de Independencia Española (1808-1814) por parte de las fuerzas francesas. Estos asedios ocurrieron en 1808 y 1809, y se consideran episodios destacados de la lucha de España contra la ocupación napoleónica.
En 1808, las fuerzas francesas bajo el mando de Napoleón Bonaparte invadieron España. Napoleón depuso al rey español Carlos IV y puso a su propio hermano, José Bonaparte, en el trono de España, lo que desató el descontento y la resistencia en todo el país.
Se formaron juntas y grupos de resistencia en diferentes regiones para luchar contra la ocupación y defender la independencia de España, y Zaragoza se convirtió en un centro importante de la resistencia.
Después de la invasión francesa de España en 1808 y la colocación de José Bonaparte como rey impuesto por Napoleón, estallaron levantamientos y resistencia en toda España. En Zaragoza, la población se levantó contra la ocupación francesa. El 15 de junio de 1808, las fuerzas francesas, bajo el mando del general Jean-Antoine Verdier, rodearon la ciudad y comenzaron el asedio. Los zaragozanos se organizaron para la defensa, incluidos soldados regulares, milicianos y civiles armados.
Primer Sitio de Zaragoza (1808)
Este sitio tuvo lugar desde junio hasta agosto de 1808. El 15 de junio de 1808, las fuerzas francesas, bajo el mando del general Jean-Antoine Verdier, rodearon la ciudad y comenzaron el asedio. Los zaragozanos se organizaron para la defensa, incluidos soldados regulares, milicianos y civiles armados ofreciendo una defensa feroz de la ciudad. La ciudad resistió durante más de dos meses, pero finalmente se rindió el 15 de agosto de 1808. La falta de suministros, las condiciones insalubres y la constante presión de las fuerzas francesas debilitaron a los defensores zaragozanos.
Segundo Sitio de Zaragoza (1809)
Después del Primer Sitio, las fuerzas francesas continuaron su ocupación y control sobre España. El segundo sitio tuvo lugar desde diciembre de 1808 hasta febrero de 1809. Napoleón ordenó una nueva ofensiva para someter a las regiones rebeldes. Las fuerzas francesas, bajo el mando del mariscal Lannes, sitiaron nuevamente Zaragoza Esta vez, la ciudad estaba defendida por las fuerzas españolas bajo el mando del general José de Palafox.
A pesar de las difíciles condiciones y la falta de recursos, la población de Zaragoza volvió a resistir con valentía.
A pesar de la valiente resistencia, las difíciles condiciones y la falta de recursos afectaron a la ciudad. Finalmente, las fuerzas españolas se vieron obligadas a evacuar la ciudad, que cayó en manos francesas.
Así, el 21 de febrero de 1809, Zaragoza se rindió a las fuerzas francesas. El líder de la resistencia, José de Palafox, y muchos de los defensores zaragozanos fueron hechos prisioneros.
¿Cómo acabaron los Sitios de Zaragoza?
Los Sitios de Zaragoza, aunque resultaron en la pérdida de la ciudad frente a las fuerzas invasoras francesas, dejaron un legado duradero de valentía y resistencia en la memoria histórica de España.
¿Quién fue el Tío Jorge?
«El Tío Jorge» fue un destacado personaje durante los Sitios de Zaragoza. De nombre Jorge Borrow, se ganó el apodo de «El Tío Jorge» debido a su participación en la resistencia durante estos asedios.
Jorge Borrow era un aventurero, escritor y lingüista británico que se encontraba en Zaragoza durante los Sitios. A pesar de no tener vínculos directos con la ciudad, se involucró en la lucha contra las fuerzas francesas junto a los defensores españoles.
¿Quién fue José de Palafox?
José de Palafox y Melci fue un militar y político español y fue una figura destacada en la defensa de Zaragoza contra las fuerzas francesas durante Los Sitios de Zaragoza.
Palafox era el capitán general de Aragón en ese momento y asumió un papel importante en la resistencia zaragozana A pesar de la difícil situación y la falta de recursos, Palafox y sus fuerzas lucharon tenazmente contra las fuerzas de Napoleón.
Su liderazgo y determinación inspiraron a la población zaragozana a resistir con valentía durante los asedios. Sin embargo, a medida que la situación se volvía insostenible, Palafox y las fuerzas españolas finalmente se vieron obligados a rendirse ante la superioridad de las fuerzas francesas en el Segundo Sitio de Zaragoza.
¿ Quién fue Agustina de Aragón?
Agustina de Aragón es una figura histórica destacada durante los Sitios de Zaragoza en 1808-1809
Agustina Zaragoza Domènech, conocida como Agustina de Aragón, se convirtió en un símbolo de valentía y resistencia en la lucha contra las fuerzas francesas en la ciudad de Zaragoza.
Agustina era una joven artillera que trabajaba en la defensa de la ciudad. Su momento más famoso ocurrió durante el primer sitio de Zaragoza en 1808. Se dice que, después de que un artillero resultara herido mientras defendía una batería de artillería, Agustina tomó su lugar y continuó disparando contra las fuerzas francesas. Su acción inspiró a otros a unirse en la defensa, y se convirtió en una figura icónica de la resistencia zaragozana.
La leyenda más conocida sobre Agustina de Aragón se relaciona con la defensa del baluarte del Portillo. Se cuenta que, cuando las fuerzas francesas habían logrado penetrar en el baluarte y estaban a punto de tomar la bandera española, Agustina recogió la enseña y se lanzó al frente, manteniendo en alto la moral de los defensores. Esta valiente acción fue un momento simbólico de resistencia.
¿Quién fue Casta Álvarez?
Casta Álvarez fue una heroína combatió en la batería de cañones de puerta Sancho y en los combates del barrio del Arrabal.
¿Qué simboliza la Plaza de los Sitios en Zaragoza?
La Plaza de los Sitios conmemora los Sitios de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia Española contra las fuerzas francesas en 1808-1809.
En la Plaza de los Sitios, se encuentra el «El Monumento a los Sitios” diseñado por Agustín Querol, y que rinde homenaje a los héroes y defensores de Zaragoza durante los asedios. La escultura central representa la figura alegórica de la ciudad de Zaragoza, sosteniendo una antorcha en su mano mientras se alza sobre un pedestal. Alrededor de la base del monumento hay relieves y esculturas que representan escenas de los Sitios y figuras históricas relacionadas con ese período.

Recreación histórica de los Sitios de Zaragoza: Entrevista con dos infantes de marina
El humo de disparos de cañones y mosquetones envolvía todavía las calles aledañas al Pilar de Zaragoza en la tarde del sábado cuando Ricardo, nuestro historiador-recepcionista del turno de noche, nos explicaba lo que había pasado: “Estamos en 1808, y las tropas del emperador francés, Napoleón Bonaparte, han librado una batalla esta tarde contra filas militares y voluntarios civiles que defienden Zaragoza y que han conseguido echarlos del Coso. Mañana se librará otra batalla en la Aljafería y serán los franceses los que canten victoria. Aunque no por mucho tiempo…”
Algunos de los soldados se retiraron a dormir al campamento militar de la Plaza de los Sitios. Pero los generales escogen sus batallas, y varios uniformados de los bandos enfrentados españoles y franceses (entre ellos los polacos) decidieron no enfrentarse al cierzo aragonés y refugiarse entre las cálidas sábanas del Hotel Sauce, a tan solo unas decenas de metros de allí. Todavía dejando tras de sí el olor a pólvora por los pasillos del hotel, los infantes de marina españoles Jorge Garbayo (46 años, San Sebastián) e Irene Cortés (32 años, Pamplona), nos contaban los entresijos y curiosidades de la Recreación Histórica de Zaragoza.
“Fue la mentalidad del pueblo, que no cesaba de sublevarse, la que doblegó a Napoleón”
¿Cuál ha sido su misión en las dos batallas que se han librado en esta Recreación Histórica?
JORGE e IRENE: Pertenecemos a infantería marina, que son los que se despliegan y camuflan en el campo de batalla para desestabilizar al enemigo. Bloqueamos los suministros, localizamos y eliminamos a los oficiales enemigos, cortamos la comunicación entre mandos…
¿Qué hace una infantería marina en medio de Zaragoza?
España tenía la mejor infantería marina del mundo, pero en la batalla de Trafalgar perdimos la mayoría de nuestros navíos. Eso provocó que se aprovechasen nuestras capacidades bélicas en otras lides tierra adentro.
¿Cuál es vuestro trabajo cuando no estáis enfrentándoos al ejército de Napoleón?
JORGE: Yo soy ingeniero de cliente en Telefónica desde hace diez años.
IRENE: Yo soy electricista.
¿Cómo os convertisteis en soldados de infantería marina del ejército español del siglo XIX?
IRENE: Mi padre era recreador; a mí me gustó, y ya llevo tres años.
JORGE: Mi cuñado me enganchó y yo ya llevo ocho. Entre nuestras filas tenemos médicos, maestros, ingenieros… Nosotros dos pertenecemos a Blas de Lezo, uno de los grupos bajo el amparo de la Asociación Napoleónica Española que agrupa recreadores de Guipúzcoa y Navarra.
¿Qué hace falta para ser recreador?
JORGE: Estar muy interesado en la historia. La gente a la que simplemente le hace gracia y viene para probar no suele durar mucho porque es una afición muy sacrificada. Nos damos palizas llueva o nieve durante muchos días seguidos enfundados en uniformes incómodos que nos ha costado años confeccionar y completar para hacerlos lo más realistas posible y, cuando terminamos de luchar, aún nos queda un largo rato de limpieza del material y de las armas para que no se nos oxiden.
¿Con qué fin se recrea una guerra?
Hay quien piensa que hacemos apología del belicismo, y es todo lo contrario: yo soy objetor de conciencia. No celebramos victorias ni derrotas sino que mostramos lo que supone una guerra o una batalla para una población, que es la principal víctima. A veces en las recreaciones aparecen también civiles que mueren. Es una lección que no aparece en los libros de texto y que en todo caso conmemora a los verdaderos héroes de las batallas, como los que perdieron, pero resistieron lo inimaginable o los que murieron protegiendo a los que se retiraban.
¿Qué papel jugó la población maña en esta batalla?
Su rol fue vital para la guerra. Al conquistar España, Napoleón había enviado a la élite militar española al frente francés en Dinamarca para evitar revueltas en el ejército, pero entonces los civiles comenzaron a alzarse aquí y allá, haciendo la guerra interminable y provocando un desgaste inasumible a las tropas de Napoleón. Muchos se convirtieron en profesionales. Fue esta mentalidad civil, que no existía en otros lugares, la que consiguió doblegar a Napoleón.
Conocemos el importante papel en esta guerra de algunas de las mujeres aragonesas, como Doña Casta o Agustina de Aragón. ¿Se echaron al hombro el fusil y partieron a la guerra más mujeres de las que creemos?
IRENE: La historia la escriben los vencedores, pero también los hombres, así que hay muchas más mujeres luchando en la historia de las que conocemos. Entre los guerrilleros que llegaron a profesionales también había mujeres que lo habían perdido todo y decidieron luchar.
¿Qué tal te han tratado los hombres estos días?
IRENE: Muy bien. Mas les vale. Si no, los pongo firmes.
En el campo de batalla se juntaron cerca de 200 soldados españoles y más de 200 soldados del bando francés, integrado por reclutas polacos, franceses y holandeses. ¿Cómo se coordina la puesta en escena de 400 participantes?
Primero recibimos el programa de lo que se va a hacer cada día. Previamente a cada batalla, se celebra una reunión de oficiales que se ponen de acuerdo en lo que sucederá: qué hace cada uno, por dónde hay que entrar, cuánto tiempo tiene que aguantar cada bando, los que van a caer abatidos en cada carga… Nos sirve de base, pero luego, pocas veces se cumple el plan, y acabamos improvisando. Tampoco te puedes venir arriba demasiado porque la cantidad de pólvora que te dan te permite un número determinado de disparos, así que, de una manera o de otra, el final de la batalla siempre es el que tiene que ser.
Han compartido su estancia en el Hotel Sauce con franceses y polacos. ¿Ha ayudado este hecho a enterrar el hacha de guerra con el enemigo y hacer nuevos amigos?
Esta vez hemos tenido un poco de barrera idiomática con los polacos, pero a lo largo del tiempo nos hemos hecho amigos de franceses, ingleses, etc… porque nos vamos encontrando una y otra vez en hoteles de Europa durante las recreaciones.
¿Qué es lo más raro que les ha pasado en un hotel?
Son las demás personas alojadas en el hotel las que suelen tener la sensación de que les pasa algo raro cuando nos ven. Lo más divertido es ver la cara de algún vecino que espera medio dormido el ascensor al punto de la mañana, y al abrirse sus puertas aparecemos nosotros.
¿Un objeto absurdo que no puede faltar en su equipaje?
Lo absurdo es nuestro equipaje en sí. Llevamos por un lado una mochila con un pijama y un cepillo de dientes y, por otro, una furgoneta llena hasta arriba de material para la batalla que exige decenas de viajes desde y hasta el hotel.
¿Qué les ha parecido la organización de la Recreación Histórica de Zaragoza?
Muy buena. Han tenido el acierto –algo que no sucede en otros lugares- de escenificar batallas diferentes: combates urbanos, tomas de fortalezas… Todo el mundo disfruta más, y a nosotros nos permite cambiar el despliegue de estrategias y nuestros roles en la contienda… Además, cada año ganan unos y pierden otros, y eso es mucho más fiel a la realidad.




















