Teléfonos: 900 10 21 46 | +34 976 20 50 50

Entrevista con el gurú musical Diego A. Manrique

Nuestro invitado en esta edición de Entrevistas es una de las máximas autoridades musicales en nuestro país. Sus columnas y artículos en las publicaciones más prestigiosas son seguidas con fervor por los melómanos y su blog es una biblia para los amantes de la música.

Periodista, escritor, crítico musical y locutor de radio es uno de los padres de la televisión musical en España. Fue uno de los fundadores del mítico y recordado Popgrama. Vino a Zaragoza a inaugurar el ciclo de conciertos Los que siempre vuelven, en Teatro Arbolé. Y lo hizo con una sugerente charla de título provocador: Se nos muere la música. Fue un honor conocerlo en persona y es todo un placer presentaros a Diego A. Manrique.

¿Se nos muere la música? inquietante el título de su charla. ¿Le quitamos el interrogante o aún hay esperanza?

No, no: el título buscaba provocar y despertar la curiosidad. Se logró, creo. En realidad, son buenos tiempos para los melómanos (nunca ha habido más música disponible etc.) pero horribles para los creadores.

Arbolé presenta un ciclo heterogéneo y de calidad que va del crooner al fado pasando por el flamenco ¿Qué le parece el cartel?

Es un cartel inteligente. Se tiende a igualar pop con música para adolescentes y no, para nada. Los Justin Bieber, One Direction, Beyoncé son solo una cara del diamante.

Heterogénea es también su creación literaria. Comenzó hablando de rock pero ha tocado todos los palos. ¿Es una evolución natural?

No creo en las dietas estrictas: según creces, adviertes que hay mucho por descubrir en otras músicas que antes no considerabas. Ojo, es un peligro: el caladero de pesca se te hace infinito.

Fue usted uno de los creadores del mítico Popgrama, uno de los referentes de la televisión musical en España. ¿No es desalentador el panorama actual en el que solo hay música en TV en los talent shows?

Seguramente hay una doble responsabilidad. La de directivos de TV que, aunque formados en la música, han rechazado cualquier posibilidad de reflejar la realidad musical. Y también, culpa nuestra por no hacer –cuando se podían hacer- programas televisivos menos elitistas, de mayor espectro.

Ha hecho usted prensa, radio y televisión. Hoy en día le seguimos en sus artículos de prensa y en su blog. ¿Dónde cree que está el futuro del periodismo musical?

En la red, obviamente. Nunca hemos disfrutado de tanta información, aunque haya que aplicar filtros rigurosos para no chapotear en el pantano de la necedad y la incultura. Ya están saliendo revistas musicales exclusivas para tabletas…

Vivimos la transición de lo físico a lo virtual. ¿Desaparecerá el disco o quedará como fetiche de los fans?, ¿Ganará el podcast la guerra a la radio con receptor? ¿Terminaremos leyendo la prensa en una tableta o sobrevivirá el papel?

Siempre me inclino por una visión optimista: los medios tienden a convivir, aunque los Amos del Universo decreten la obsolescencia de tal soporte. Pero sí, es muy posible que el disco físico y la prensa de papel queden como lujos para élites.

Tras tantos años escribiendo y poniendo música, ¿Nunca le tentó lanzarse como productor o músico?

¡Nunca jamás se me ocurrió! No tenía ni los conocimientos ni el morro suficiente ni la vocación para producir o tocar o, horror, cantar.

En sus múltiples viajes ha debido de pasarle de todo, ¿Qué es lo más curiosos que le ha pasado en un hotel?

De lo que se puede contar, hubo una época en que muchos hoteles de Nueva York apenas tenían mantenimiento. Recuerdo uno modernísimo en el que se cayó una especie de panel enrejado del techo del baño, que se hizo astillas cortantes (yo estaba dentro, imaginen el susto). Y otro antiguo donde, en la moqueta, pisé un clavo. ¡Un clavo! Parecía pensado para herir: estaba encajado con la punta para arriba.

¿Qué objeto absurdo no puede faltar en su maleta?

No es absurdo y no siempre me acuerdo de llevarlo, pero considero indispensable una manta eléctrica si tienes dolores de espalda. Algo casi inevitable para los que nos tiramos tantas horas sentados frente a un ordenador.

Aún estamos paladeando su libro “Jinetes en la Tormenta”. ¿Hay algún nuevo proyecto en perspectiva?

A estas alturas, mejor no plantearse grandes proyectos: el día a día ya es complicado. Me basta con saber lo que tengo que hacer mañana. Como es domingo, me toca preparar la columna del lunes. Es una prueba de fuego semanal: cierto tipo de lectores cada vez es más quisquilloso, más agresivo, más boludo.  

Etiquetas:, , , ,

"Trackback" Enlace desde tu web.